Irán celebra hoy su día de la nacionalización de la tecnología nuclear
Irán celebra su II aniversario de la nacionalización de la tecnología nuclear.
Cuando en 2002 se iniciaron las primeras conversaciones entre Irán y Occidente acerca del no desvío del programa nuclear pacífico iraní hacia otros objetivos que no sean los civiles, todos estaban seguros de que estas negociaciones discurrirían por muchos senderos sinuosos y llenos de altibajos.
En el camino que hasta la fecha se ha desbrozado desde aquel 2002
se hizo en 2007 un paréntesis para designarse en Irán un día dedicado a
la tecnología atómica y en el que los ciudadanos de este país pudieran
aprovechar, además de para festejarlo, escuchar las últimas novedades
acerca de los avances en este terreno.
El camino trazado hasta ahora lo ha sido a trancas y barrancas. Un
puñado de países occidentales que se oponen al programa civil nuclear
iraní ha recurrido desde hace algún tiempo a la relativamente nueva
estratagema de llevar este litigio al Consejo de Seguridad y, de esta
manera, dar a entender que Teherán se está enfrentando a todo el
planeta “con sus ambiciones nucleares”, cuando, en realidad, son unos
cuantos de países, que se cuentan con los dedos de las manos, los que
están empecinados en impedir por todos los medios evitar el progreso
científico de Irán, poniendo en marcha para ello su escenografía
propagandística en la que dan a entender que ellos hablan en el nombre
de la humanidad, cuando a veces ni siquiera representan a su propio
pueblo.
Hoy y por segundo año se celebra en Irán la jornada de la
tecnología nuclear. Fue también un día como hoy de hace dos años en el
que Ahmadineyad anunció que Irán se había adherido a los países
nucleares del mundo.
En un discurso que Ahmadineyad dio un 11 de abril de hace dos años,
en el santuario del Octavo Imán, en Mashad, anunció que dos días antes
los jóvenes científicos de la nación habían accedido al ciclo de
producción de combustible nuclear a escala experimental, habiéndose
producido una cantidad de uranio con la riqueza necesaria para ser
utilizado como combustible en las centrales.
Irán, que ya tiene su día dedicado a la nacionalización del
petróleo, de la mano del entonces primer ministro, Mohammad Mosadegh,
en la década de los cincuenta, añadió a su gesta científica la jornada
nacional de la tecnología nuclear. Hoy, los iraníes, a pesar de las
presiones de las potencias arrogantes, de las sanciones a las que por
ello se les ha sometido y quedan aún por someter, a los discursos de
algunos políticos enconados y de los titulares acusadores de no pocos
medios de comunicación, siguen considerando un derecho inalienable la
explotación civil, pacífica, energética, médica y científica de esta
ciencia cuya conquista por el ser humanos empezó hace sólo un siglo.